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Akhenaton

Cada una de las historias mitológicas, podemos ver como cada cultura tiene diversas jerarquías dentro de ella. En consecuencia, los egipcios no son la excepción a la regla y, uno de los niveles jerárquicos más imponentes son los faraones.

Es decir, un faraón es un rey del antiguo Egipto y se cree que es una denominación bíblica en hebreo. Sin embargo, si investigamos un poco más acerca de los términos egipcios, también era  denominado casa grande o cuando el rey habitaba en un gran palacio.

Por último, es conveniente agregar que en la cultura egipcia se basa principalmente en el politeísmo. De hecho, tenían divinidades para la muerte, la vida, el sol, la luna y otros, incluso eran muy respetadas y veneradas en la cultura egipcia.

Por lo que, a través de los años antes de la llegada del cristianismo cada faraón creía en diversos dioses pero cada uno adoraba a uno por encima del resto, pero sin olvidar los demás. Hasta que llego al poder uno de los faraones más controversiales.

Akhenaton

Imagen cortesía de pixabay.es

Cuando empezó su reinado, puso muy claro desde el principio conjuntamente a su esposa Nefertiti que solo creerían en un solo dios egipcio. Así que, por un periodo de tiempo el reinado egipcio fue encabezado por un faraón que no creía en la religión politeísta.

Es más, la pareja decidió desafiar todo el sistema de fe egipcio con su confesión, llevando a toda una nación al borde de un precipicio. Este fue un rey que existió durante lo que se conoció como “los años dorados” de todo el imperio egipcio, hace aproximadamente unos 3.500 años.

El dios más popular o importante de toda la cultura egipcia fue Amón, el cual fue muy relevante en la divinidad en la que creía el faraón padre de Akhenaton y eso se debe a que, el significado del nombre de su hijo es Amón está satisfecho. Sucede pues que, el faraón hijo del Rey Amenhotep III fomento un cambio en la cultura religiosa de los egipcios con el apoyo de su esposa Nefertiti 5 años después de su ascenso al trono.

El único dios de Akhenaton

Para cada  uno de los faraones existía un dios supremo, el cual veneraban más que a los otros pero, en el caso de Akhenaton no era solo un dios más, era el único. Así que, el faraón creo su propia religión con un dios llamado Atón, el dios solar, dejando de lado la tradición de culto a Amón y los demás dioses.

Incluso, se puede decir que el faraón Akhenaton olvido al resto de los dioses y rompió las relaciones existentes con todo el clero partidario de Amón. Así mismo, se conoce que el nombre de Akhenaton fue impuesto por el mismo faraón ya que, su nombre de nacimiento es Amenhotep, el nombre que su padre le escogió como culto al dios Amón, o sea, el verdadero significado del nombre de Akhenaton es Atón está satisfecho.

El sol

Mientras el faraón se mantuvo en Tebas para su reinado, se dedicó en la tarea de levantar construcciones en nombre de su dios, con nuevas oraciones y ceremonias. Por lo que, el nuevo culto monoteísta se conocía como el atonismo y además, construyo la capital Ajetatón, dándole el dignificado de, el horizonte de Atón.

Ahora bien, los templos egipcios se caracterizaban por ser espacios cerrados y oscuros, al que solo tenían acceso los miembros del clero y la realeza. Pero con las nuevas reformas que impuso el faraón, todos y cada uno de los templos del dios Atón eran abiertos y accesibles para cualquier creyente.

Hay sin embargo que, agregar que estas reformas no fueron aplicadas más allá del reinado del faraón por lo que, una vez su muerte se destruyeron las estatuas y la capital Ajetatón. Debido a que, los súbditos nunca dejaron su arraigada cultura de la religión politeísta.

Arte egipcio durante la reforma de Akhenaton

Una vez que la muerte del faraón Akhenaton se dio a conocer, poco a poco llego la extinción completa de su reforma religiosa, así que, no existe mucha documentación al respecto. Sin embargo, existen marcadas representaciones graficas del cambio que Akhenaton le dio a los dioses, cada una de las figuras de los antiguos dioses fueron reemplazadas por un imponente sol brillante.

En efecto, el faraón Akhenaton quebró cada uno de los aspectos de su cultura y la reformo durante su reinado. Así que, las representaciones gráficas, pintura y escultura fueron muy afectadas por dichos cambios que se consideraron agresivos pero que, algunos consideran que son las representaciones más hermosas de toda la cultura egipcia.

La evolución de cada una de las representaciones graficas fue muy drástica, es decir, las figuras de los humanos se veían más naturales por ejemplo, se representaba a Akhenaton con un rostro delgado, marcada cintura y un vientre abultado pero con rasgos andróginos.

En lo esencial, se mostraron nuevos cánones de belleza que no solo se aplicaron a la familia del faraón sino que, también se extendieron a todos las representaciones. Con las nuevas técnicas de artes, como la hialurgia se empezaron a fabricar múltiples estatuas que impulsaron el culto a Atón.

Reinado hereje

Imagen cortesía de pixabay.es

Este fue un faraón del que se descubrió padecía de una enfermedad degenerativa que, le atrofiaba los propios rasgos y fue muy difícil determinar su sexo por las esculturas. Es decir, tenía caderas femeninas, labios voluminosos y ojos rasgados por lo que, el ideal de lo que era un faraón se vio comprometido.

Además, según la historia lo creen hereje por cambiar su nombre de nacimiento e implementar una nueva ideología religiosa que cayó al poco tiempo de su muerte. A pesar de que, al quinto año de su reinado se trasladó a Tebas, con una nueva capital conocida como el horizonte de Atón, con bases en lo que se robó del clero politeísta.

Hoy en día, aún se desconoce la causa de su muerte, por causas naturales o si fue víctima de una conspiración por parte de aquellos que no apreciaban sus reformas. En todo caso, muchos lo consideraron hereje por los cambios arbitrarios que aplico, a pesar que el arte que innovo aún es apreciado.