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Astrolabio

Si deseas conocer todo lo que tienes que saber del astrolabio, no hace falta que viajes en el tiempo y te adentres en épocas antiguas. Para que te enteres de todo los relacionado con este preciado aparato, traemos para ti este post. Acá, podrás encontrar toda esa información que estás buscando sobre el astrolabio en cuestión.

Así, entenderás qué es, de dónde proviene, cómo funciona y para qué sirve. En este caso, nos encontramos con un instrumento el cual se convertirá en el desarrollo de la astrología en un futuro, así que, si estás listo para viajar a las estrellas desde tu computador, te invitamos a que sigas leyendo este post.

Qué es y cómo funciona el astrolabio.

Imagen cortesía de pixabay.es

En un principio, tenemos que el astrolabio es un instrumento antiguo con fines astrológicos, dedicado principalmente para medir la altura de las estrellas, e igualmente la ubicación exacta que tenían estas en el cielo. Dicho aparato trabajaba pues como un “buscador de estrellas”. Bien se sabe que el astrolabio era empleado usualmente por los navegantes en sus viajes y por diversos científicos de la época. Los navegantes con el fin de orientarse sobre el océano, y los científicos para ubicar los astros en el cielo.

Qué es el astrolabio.

Así pues, teniendo ya la definición del astrolabio entendida, podemos referirnos a su estructura. Estos instrumentos eran diseñados con latón, y los mismos contaban con entre unos 15 y unos 20 centímetros de diámetro. No obstante, durante la época existieron astrolabio que contaban con distintas dimensiones: unos podrían ser un tanto más grandes, mientras que otros eran un poco más diminutos, pero su labor era siempre la misma. El astrolabio tiene pues un mater en su cuerpo principal, junto a un disco con agujeros en su centro.

Luego, consta de un aro, quien es el encargado nada más y nada menos de señalar los grados de la latitud, y en ocasiones el tiempo principalmente en aquellos astrolabios diseñados en la Europa más contemporánea. Siguiendo con la información, tenemos que en su parte central se encuentra ubicado el tímpano, grabado con círculos de altura y de altitud respectivamente. A su vez tenemos que en el astrolabio se encontraba la llamada araña o la red, es decir, un disco cortado con el cual se podía ver el tímpano que se encontraba debajo, junto con las puntas que simbolizaban el número de las estrellas.

A la hora de hacer uso de este famoso astrolabio, en aquella época era necesario informarse lo mejor posible sobre cómo usarlo. Para ellos existían manuales o guían con unas cientos y cientos de páginas, donde únicamente se explicaba el proceso para usar este instrumento de la astrología. Esto suena bastante peculiar, teniendo en cuenta que su función era siempre la misma sin importar qué persona hacía uso del aparato. ¿Por qué se necesitaba tanta información para un instrumento tan simple? Esto se debe a que, en el momento, la astrología se encontraba mucho menos desarrollada que hoy en día.

De qué manera funcionaba el astrolabio.

Haciendo énfasis en lo dicho en el anterior apartado, el astrolabio era el instrumento más cotizado y el número uno a la hora de que los barcos zaparan al mar a navegar. Con ello, los tripulantes de las embarcaciones podrían tener al alcance de sus manos la información sobre la latitud en que estaban ubicados los marineros junto a la hora del día en la que se encontraban navegando.

Por su parte, el astrolabio es como una especie de proyector de una esfera celeste que tenía una circunferencia graduada previamente, junto a un punto de mira y una aguja. Con ello, las personas lograban determinar la altura angular, mostrada en grados de arco por encima de los objetos del horizonte. Así pues, una persona es encargada de enfocar al astro usando el sorbete del astrolabio, y luego alguien más tenía la misión de leer el número de cuerda dentro de la escala del instrumento.

A la hora de medir la altitud, el astrolabio también era usado. En este caso, con el astrolabio podemos ubicar una estrella en el firmamento, e incluso su declinación que era conseguida gracias a unas determinadas tablas, por ejemplo: Sirio para la constelación de Can Mayor, Aldebaran para la constelación de Tauro, Antares en la constelación de Escorpio y Rige en la constelación de Centauro. Igualmente, para determinar la altitud en un momento determinado, hacía falta contar con una brújula en mano, que sirva de apoyo del astrolabio en cuestión.

Y por último, si deseabas en ese entonces determinar la latitud de un lugar en específico, se debía hacer uso de una fórmula matemática bastante simple, la cual varía dependiendo del hemisferio donde se encuentre el astrolabio: es decir, en el hemisferio sur, o en el hemisferio norte. Sin importar tu ubicación, gracias al astrolabio medir la altitud podía ser tarea de niños, siempre y cuando hayas leído el manual de cómo usarlo previamente.

Hemisferio norte.

Si te veías en la necesidad de medir la latitud de un lugar ubicado en el hemisferio norte, se debía pues sumar la altura media de una estrella en particular junto con su propia declinación, y a ello restarle 90 grados. Era muy importante no olvidar restar los 90 grados al resultado obtenido con anterioridad, pues este es el paso que se debe aplicar si te ubicas en el hemisferio norte, el cual no hace falta usar para el hemisferio sur.

Hemisferio sur.

Imagen cortesía de pixabay.es

En cambio, si estabas en el hemisferio sur, el proceso era un tanto más corto: únicamente hacía falta que quienes tuviesen el astrolabio en sus manos, sumaran la altura media de cualquier estrella junto con su declinación, y el resultado sería la latitud en la que estaban ubicados. Así pues, sin importar en qué hemisferio podías encontrarte, ni en qué aguas estabas navegando, en esa época conocer la altitud era un proceso bastante sencillo. Luego del astrolabio, han derivado toda clase de instrumentos que a la fecha de hoy son reliquias, que su función es poco más que formar parte de un museo.