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Biografía de Nicolás Redondo Urbieta

Nicolás Redondo, mejor conocido como Nicolás Redondo Urbieta, es un sindicalista y político, procedente de España.

Familia y nacimiento de Redondo:

Nicolás nació en Baracaldo, Vizcaya, el 16 de junio de 1927, procedente de una familia vasca de clase trabajadora Hijo de Nicolás Redondo Blanco, un dirigente socialista destacado en España, y uno de los primeros en obtener el puesto de concejal del Partido Socialista Obrero Español.

Su padre obtuvo altos cargos, cosa que le costó caro, ya que fue juzgado y próximo a pena de muerte, pero esta fue degradada a solo 30 años de prisión, de los cuales solo seis años fueron cumplidos en la prisión de Puerto de Santa María. Blanco murió en 1969, por otro lado, la madre de Urbieta murió apenas unos pocos meses después de dar a luz a Nicolás.

Juventud

En su juventud, Nicolás comenzó a asistir a la escuela pública de Arteagabeitia en 1932, siendo esta dirigida por el socialista Esteban Muñoz. Luego, tan solo con 10 años, fue evacuado junto con otros niños donde los redirigieron a Burdeos, Francia, en el recorrido el barco recogió a otros viajeros, una familia minera nacida y criada en España. Al tiempo, Nicolás fue acogido por la misma hasta 1940. En ese tiempo, Nicolás se dedicó a estudiar en una escuela pública en Francia.

Luego de acabar la Guerra Civil de Francia, Nicolás fue reclamado por su familia, regresando a España en 1940. Instalado ya en Barcelona, sus padres lo colocaron a estudiar primaria en una escuela privada hasta 1942. Comenzó a asistir a Naval Sestao como aprendiz de instalador oficial. Próximamente se dedicó a realizar el curso náutico, en 1948, pero dicha carrera la pospuso para dedicarse a trabajar de sindicalista en UGT.

Formación idealista

Ya en 1945, Nicolás formó parte al mismo tiempo, de la Juventud Socialista, y la Unión General de Trabajadores. Por otro lado, mientras se encontraba trabajando en la Marina, se presentó y participó en varias huelgas, siendo la primera el 1 de mayo de 1957, mientras que de 1952 a 1957 se dedicó a movimientos más clandestinos de organización y difusión de propaganda ugetista.

Ya en 1967 fue detenido junto a varias personas, y desterrado de Las Hurdes. Siendo su último arresto en 1973, donde el tribunal supremo lo sentencio a dos años y medio, aun así, Nicolás duro solo cinco meses bajo prisión, de los cuales cuarenta fueron invertidos en celdas de castigo. El resto lo pasó con libertad condicional.

A pesar de ello, Nicolás se benefició de los presos políticos con su perdón, aunque en 1976 la corte suprema declaró que Nicolás debía pagar por los daños por conspiración en el transcurso de ocho años por medio de impuestos. En ese tiempo se dedicó a cargos relevantes, entre estos se encontraba el de obreros del PSOE, como en UGT.
Redondo era un sindicalista que apoyaba a plenitud a la clase obrera:

Luego de varios cargos, Nicolás se destacó por sus palabras, siendo un sindicalista, justificaba sus acciones explicándose por medio de respuestas a una decisión reflexiva “no defendemos como sindicato un criterio y otro grupo parlamentario”.

Cabe destacar que Nicolás no estuvo de acuerdo con la entrada de España en la OTAN, en 1986; y lo que terminó de agravar las cosas fue que hubo una confrontación entre las demandas de la clase trabajadora y la política económica que defendía el gobierno.

Hubo muchos problemas donde Nicolás optó por no estar de ninguno de los dos lados y eso dio a entender en la carta que envió a Felipe Gonzales, fechada el 20 de Octubre de 1987, donde indicaba su renuncia al partido, ya que no podía tolerar el abuso hacia la clase trabajadora.

Últimos cargos

Luego de ello, Nicolás se dedicó a relacionarse junto con las comisiones obreras, a realizar una huelga en 1988, el 14 de diciembre, dicha huelga fue tan grande que resultó aplastante para el gobierno y sus políticas. También, ordenó la convocatoria junto a los obreros, para realizar otras dos huelgas generales mientras se encontraba el gobierno socialista, en junio de 1992 y la segunda en 1994.

Ya el 10 de abril de 1994, justamente mientras se realizaba el congreso número 36, dejó a cargo al candidato Cándido Méndez como el próximo secretario general de UGT, dando así por finalizada su trayectoria en las actividades políticas y sindicalistas.