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Cuidados después del parto para prevenir la transmisión del VIH al bebé

El SIDA es una enfermedad viral, que infecta a la gente atacando su sistema inmune, destruyendo así las células blancas de la sangre encargadas de velar por la defensa del cuerpo contra las enfermedades oportunistas, y en las personas con inmunidad dentro de los límites normales no pueden afectar nada o casi nada de su estado de salud.

Esta enfermedad se transmite por el virus VIH y su propagación entre las personas se produce a través del contacto con sangre, semen o secreciones vaginales. Además, la leche materna o una transfusión de sangre en el que la sangre no se ha analizado correctamente son también partes del contagio de la enfermedad.

Otro factor que se debe mencionar es que el SIDA no tiene cura, pero gracias a los avances de hoy en día los pacientes de la medicina con la enfermedad puede tener una vida sana, gracias a la utilización de los medicamentos antirretrovirales, que reducen la carga de virus presente en el cuerpo, ayudando así al sistema inmunitario para permanecer activo.

Embarazada con VIH

Y cuando una mujer con el virus del SIDA se queda embarazada, ella puede llegar a transmitir la enfermedad a su bebé en cuanto nazca, debido al contacto con la sangre durante el parto y la lactancia materna en el tiempo.

Pero hoy en día el riesgo se reduce mucho, convirtiéndose en sólo el 1% de la posibilidad de que el bebé se infecte con el VIH. Pero para que este riesgo se reduce al máximo es necesario que la mujer embarazada haga una buena atención médica, y el uso de los fármacos indicados para todas las etapas del embarazo.

Atención durante el parto

Y con la llegada de la hora de entrega, se deben tomar algunas medidas, y la primera es la elección del método ideal para el nacimiento del bebé, lo cual puede ser un parto normal o cesárea, siendo este último el más adecuado, ya que reduce el riesgo de transmisión del virus.

Antes del inicio, las embarazadas deben comenzar a usar AZT para controlar la enfermedad, en un período de al menos 3 horas antes. Y durante el curso de la atención del parto debe ser tomado para la colección de la sangre del cordón umbilical, y también el líquido amniótico. Las pinzas también se deben evitar, y durante el parto normal, deben evitar el corte del perineo.

5 cuidado del bebé después del nacimiento

Y tan pronto como nace el niño, un poco de cuidado se debe evitar, de la siguiente manera:

1.- Una vez que el bebé nace, recibe la primera dosis de AZT oral, todavía en la sala de partos.

2.- Más tarde, el niño recibe dosis de AZT día durante seis semanas.

3.- En algunos casos, el niño y la madre puede permanecer en un alojamiento conjunto, lo que trae beneficios para la salud de ambos.

4.- La leche materna no se debe ofrecer al niño, ya que puede transmitir el virus.

5.- Debido a las dosis de AZT, el niño puede desarrollar anemia, así que se debe hacer análisis de sangre para comprobar el nivel de hierro en la sangre, y si es necesario algunos medicamentos pueden darse para la mejora de la anemia.

Niños seropositivos

Y cuando la portadora embarazada de VIH no realiza un control prenatal adecuado, su hijo puede estar contaminada con el VIH. En estas situaciones, el tratamiento indicado el bebé y después de que el niño es similar a la dada a mamá.

La diferencia son las dosis y cambiantes drogas, pueden ser orales o comprimidos, y son específicos para los niños. Estos cambios son importantes debido a que el niño nace con el sistema inmunológico bajo, y por lo tanto el riesgo de infecciones oportunistas es mucho mayor para él.