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Desarrollo Motor Grueso y Fino

El desarrollo motor Grueso, también conocido como motricidad gruesa, es congruente con las áreas motoras del niño en sus movimientos, y de las diferentes posiciones y posturas que desarrolla el pequeño con el paso del tiempo.

El desarrollo motor fino, residen en las áreas implicadas en la capacidad de mantener el equilibrio, sus posturas, y las habilidades que desarrollo en cada etapa de crecimiento.

Desde los primeros días de su nacimiento, los recién nacidos empiezan a desarrollar su sistema motor, y sus movimientos. Van adquiriendo movimientos definidos, y van siendo más rápido en la medida que van creciendo. Él bebe empieza a madurar su sistema nervioso, y va respondiendo al desarrollo con rapidez a medida que pasan los días. Además, va teniendo una secuencia precisa, aunque no sea exacta.

Cada bebe tiene un desarrollo en particular. Es decir, cada capacidad motora en los bebés y en los niños es diferente. Sin embargo,  el seguimiento de su desarrollo debe ser supervisado tanto por sus padres, como por su pediatra; ya que cada avance en sus movimientos es una guía que hace la diferencia del ritmo que lleva cada etapa de crecimiento. Por ello, es importante estar al tanto sobre el desarrollo motor grueso y fino; ya que estas son los que van a tomar el movimiento definido en el crecimiento y movilidad del niño.

Diferencias entre motricidad gruesa y fina

La diferencia entre estos dos desarrollos reside en las diferentes áreas que se encuentran implicadas.

La motricidad gruesa

Está dirigida a los cambios,  a la perspectiva que va teniendo el cuerpo y el desplazamiento que va teniendo el niño en sus movimientos, en el equilibrio, y las posturas que adopta. Estas capacidades se van desarrollando normalmente si el bebé no presenta problemas sensoriales, o impedimentos físicos; ya que la motricidad gruesa, suele adquirirse estimulado por medio al entorno que lo rodea. Sin embargo,  la motricidad gruesa debe ser estimulada; y se recomienda que la estimulación sea llevada a cabo por sus padres. Estos deben reforzarla en la medida que el niño va avanzando. En esa medida debe irse dándole otros nuevos retos, para que vaya desarrollando nuevas habilidades.

La motricidad fina

Es aquella que está relacionada con todos movimientos que el niño hace de forma coordinada entre los ojos y las manos. También como el uso de movimientos individuales que hace con su cuerpo. En esta etapa entran los movimientos de los músculos.

El desarrollo motor fino es el primero en aparecer, luego viene el desarrollo motor grueso. Este aparece desde el momento en que el bebé empieza a sostener la cabeza, a sentarse,  caminar, correr, gatear, subir y bajar las escaleras, saltar; y en fin, hacer otros logros propios de su edad. En esta tipo de motricidad, el niño cada día va adquiriendo nuevas posturas en la medida que va aprendiendo. Esto aparece posteriormente, y se va notando poco a poco. En la medida que el bebé empieza a conocerse, descubre que tiene manos, pies, empieza a coger los objetos y se los lleva a la boca. Con esta motricidad comienza la habilidad de realizar otras actividades como armar torres, tapar y destapar cosas, e incluso tapar y destapar. Y así sucesivamente va  consiguiendo niveles más complejos de actividades a desarrollar.

En la medida que el niño va creciendo, se va haciendo más seguro de sus movimientos y se va haciendo más independiente. Empieza a conocer mejor su cuerpo, va adquiriendo seguridad en sus movimientos y habilidades. En todas estas etapas, lo fundamental es que tenga un entorno que le brinde afecto y confianza; que lo acompañe y lo asista en toda la etapa de su desarrollo, ya el crecimiento de los niños es constante, y en los primeros años resulta fundamental.