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Herpes Zoster

La piel es uno de los órganos más sensibles de nuestro cuerpo, este se encarga de proteger nuestros tejidos internos de los daños y de las enfermedades. Sin embargo, puede verse afectado por distintas enfermedades originadas tanto por bacterias o virus que comprometen la estructura de la piel, originando la aparición de burbujas, ampollas, la cual puede causarle un daño moderado o severo a la piel, llegando a ocasionar mucha molestia y dolor.

 

¿Qué es el herpes zoster y que lo causa?

Imagen cortesía de pixabay.es

El herpes zoster es una enfermedad de la piel ocasionada por la aparición del virus varicella zoster. Esta enfermedad también se conoce como culebrilla, se caracteriza por originar una erupción en las capaz externas de la piel, la cual viene expresada por ampollas muy dolorosas que pueden extenderse por varias partes del cuerpo. Este virus es el mismo que ocasiona la varicela.

 

Cuando una persona se ve contagiada por varicela, este virus se encuentra en algunos nervios del cuerpo de forma inactiva. La aparición de este virus comienza cuando el virus vuelve a su forma activa, dejando como consecuencia las ya mencionadas erupciones de la piel.

 

En muchos casos, las personas que desarrollan una varicela de proporciones leves no llegan a percatarse de que sufren de este tipo de infección, sin embargo, se desconoce el motivo exacto por el cual el virus se activa nuevamente, presentándose solamente una vez en la mayoría de los casos.

 

Esta enfermedad puede aparecer en el cuerpo sin importar la edad de la persona, a pesar de esto, la infección se origina con más facilidad en:

  • Aquellas personas mayores de 60 años.
  • Personas con un sistema inmunológico débil ya sea por enfermedades o por la toma de medicamentos.
  • A bebés menores de un año que hayan sufrido de varicela.

Las personas sanas que mantengan un contacto directo con personas infectadas de herpes zoster y no hayan sido contagiados de varicela con anterioridad o se encuentren vacunados contra la varicella, terminarán contagiándose de la varicela y no del herpes zoster.

 

Síntomas del herpes zoster.

El primero de los síntomas es experimentar un dolor en los costados, hormigueo o ardor fuerte, estos malestares generalmente aparecen antes de que se presenten las primeras señales de la erupción.

  • La mayoría de las personas tienden a desarrollar parches en la piel, los cuales se verán seguidos de ampollas de un tamaño pequeño.
  • Estas ampollas tienden a romperse, lo que origina la aparición de ulceras en la zona, las cuales causaran un gran dolor y se secaran para formar las costras que en raras ocasiones cicatrizan.
  • Estas erupciones normalmente se presentan en el pecho y en la región ventral, ubicando una parte estrecha de estas regiones. Sin embargo estas erupciones pueden expandirse hasta las zonas de la cara, el cuello, los labios, los oídos y alrededor de los ojos.
  • Dolor abdominal.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolores en las articulaciones.
  • Aparición de úlceras en los genitales.
  • Debilidad muscular.

 

Otros síntomas pueden presentarse cuando la infección alcanza los nervios faciales como lo son:

  • Incapacidad para realizar movimientos en la cara.
  • Caída del parpado.
  • Daño en la visión.
  • Perdida de movimiento en la zona de los ojos.

 

Tratamiento para el herpes zoster.

Imagen cortesía de pixabay.es

Los doctores tienden a recomendar en estos casos el uso de los antivirales, los cuales son capaces de combatir este virus, disminuyendo el tiempo que dura la enfermedad, previniendo complicaciones de la misma y ayudando a aliviar los dolores. Estos medicamentos tienden a ser mucho más efectivos luego 72 horas de aparecerse los primeros dolores, antes de que se manifiesten las ampollas en la piel.

Estos medicamentos suelen presentarse en la forma de pastillas, sin embargo algunas personas requerirán que se les sean suministrados por medio de vía intravenosa. Los antiinflamatorios corticosteroides son utilizados para aplacar los fuertes dolores y la inflamación provocada por esta infección. Pero hay que tener en cuenta que estos fármacos pueden no tener efecto en algunas personas.

  • Medicamentos como los antihistamínicos disminuyen la sensación de picazón.
  • Los analgésicos son utilizados para aliviar los dolores de cabeza y de las articulaciones.
  • Diversos cuidados de la piel por medio de compresas húmedas con una temperatura baja permiten reducir los dolores en el cuerpo y ayudan a bajar la fiebre.
  • Se aconseja que mientras se posea la enfermedad la persona permanezca en reposo, así evita la aparición de nuevos dolores y ayuda a que la fiebre pueda disminuir. Los baños calmantes son una buena forma de relajar el cuerpo y ayudan a reducir los malestares.

 

Es necesario que la persona infectada se mantenga en casa reposando, de esta manera se evita que la enfermedad se propague de manera innecesaria y evitando nuevos casos en las personas que no han sido infectadas con el virus de la varicela, quienes serán los más susceptibles al momento de contraer esta enfermedad.