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Piedras en la vesicula

Hoy vamos  a hablar sobre un órgano muy importante del cuerpo que cumple varias funciones de mucha importancia para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Este órgano es la vesícula, la cual puede ser definida como una especie de bolsa que se encuentra ubicada en el cuadrante superior derecho de nuestro abdomen, bastante cerca de otro importante órgano conocido como hígado. Este órgano es de suma importancia para nuestra salud y como tal debe ser cuidado.

La principal función de la vesícula es el almacenaje de la bilis, la cual es un líquido amarillento que es muy rico en pigmentos, colesterol y bicarbonato. Si te preguntas cual es la importancia de este líquido es la del favorecimiento de la digestión de grasas cuando nos alimentamos. Es de allí de donde radica la importancia de la vesícula para nuestro organismo. Este importante órgano puede verse afectado por uno que otro problema de salud como, por ejemplo las piedras o cálculos.

¿Cómo se originan las piedras en la vesícula?

Imagen cortesía de Pixabay.es

Como ya hemos dicho, la vesícula se encarga del almacenaje de la bilis, la cual favorece la digestión de las grasas. Se supone que cuando la bilis se concentra en la vesícula debe ir tomando una consistencia espesa, pero sin llegar a la solidificación total. Pues bien, las piedras o cálculos se originan cuando la cantidad de agua y las sustancias contenidas en la bilis se desequilibran, es decir, hay demasiado retiro del agua y una excesiva cantidad de colesterol y pigmentos.

Como factor de riesgo para comenzar a padecer de cálculos en la vesícula está la formación del denominado barro biliar, el cual hace referencia a la consistencia espesa de la bilis antes de que esta llegue a solidificarse por completo. Esta bilis posee una consistencia gelatinosa y una espesura no muy recomendable, ya que está peligrosamente cerca de llegar a solidificarse. Es sumamente común en mujeres que se encuentran embarazadas, así que no hay de qué preocuparse en este caso.

En el caso de los hombres y mujeres que no se encuentren en estado sí debería encender las alarmas. Por lo general, la formación del barro biliar no ocasiona ningún tipo de síntomas que nos alerten de su existencia y suele ser eliminado con mucha facilidad por la propia vesícula. El único inconveniente es que puede ocasionar el origen de piedras si no se toman las medidas correspondientes. Una persona que posea barro biliar está muy cerca de padecer de la formación de cálculos en la vesícula.

Principales causas de la formación de piedras en la vesícula

En el caso de la edad, las personas más vulnerables son aquellas que ya tienen más de 40 años de vida a causa de un deterioro normal del organismo propio del envejecimiento. Sin embargo, esto no quiere decir que las personas jóvenes no puedan llegar a padecer de este problema. Cuando una persona tiene barro biliar en su organismo, está en riesgo de padecer de cálculos biliares tenga la edad que tenga, así que los más jóvenes no pueden descuidarse bajo ningún concepto.

En lo que a sexo se refiere, es importante destacar que los cálculos biliares son muchos más comunes en las mujeres que en los hombres. Se piensa que las féminas son más vulnerables a este mal debido a la acción que tiene el estrógeno sobre la bilis. Una vez que una mujer ha entrado a la menopausia, el peligro de la formación de cálculos biliares disminuye dramáticamente, quedando caso a la par con el mismo en el que están los hombres de padecer de este problema de salud.

Otro factor de riesgo importante para el padecimiento de piedras en la vesícula es una gran pérdida de peso en muy poco tiempo. Las personas que han experimentado una muy reciente pérdida de peso en una cantidad de tiempo no prudente están en un muy alto de riesgo de comenzar con la formación del ya mencionado barro biliar. En cuanto a la alimentación, otro factor importante de formación de cálculos biliares es el de llevar una dieta muy baja en contenido calórico.

Síntomas de piedra en la vesícula

Imagen cortesía de Pixabay.es

En la mayoría de los casos, la formación de cálculos biliares es asintomática. Al comienzo estas piedras se van acumulando en la vesícula muy tranquila sin ocasionar ningún tipo de inconveniente. En muchos casos pueden tener un tamaño tan reducido que son expulsadas junto con la bilis y terminan eliminándose a través de las heces fecales sin que la persona que la había tenido lo note en lo absoluto.

Los síntomas comienzan a manifestarse cuando las piedras toman un tamaño superior al del agujero de la salida que posee la vesícula. Es posible que una piedra de gran tamaño impacte en este agujero de salida e impida que lo que reste de la bilis se drene con normalidad. Esta anomalía puede manifestarse como un cólico más o menos intenso en la parte derecha del abdomen.